¡Bienvenido al país del sol naciente! A tu llegada al aeropuerto, un asistente local te recibirá y te acompañará hasta tu alojamiento. Es tu primera toma de contacto con Tokio, una urbe inmensa que sorprende por su orden, su limpieza y su energía. Tendrás el resto del día libre para pasear por sus calles, adaptarte al nuevo horario o lanzarte directamente a la aventura.
Al llegar a Asakusa, nos encontramos con un barrio que respira historia. Las linternas rojas colgadas anuncian templos antiguos, mientras las calles se llenan de pétalos de cerezo que caen sobre el suelo. Entre puestos de comida y aromas locales, cada esquina invita a detenerse y observar. Es un primer contacto con la ciudad que combina tradición, movimiento y pequeños detalles que hacen que todo cobre vida.
Haremos noche en Tokio.









