¡Bienvenidos a Costa Rica! El viaje arranca en San José con una acogida tan cercana como el propio clima tropical. Desde el primer momento, la sensación es clara: la naturaleza está presente incluso a la distancia, y el aire cálido invita a tomarse las cosas con calma.
Después del traslado al hotel, la tarde queda a tu disposición. Puedes salir a explorar los alrededores, observar la vida cotidiana de la ciudad o simplemente regalarte un descanso tras el viaje y dejar que el cuerpo se adapte poco a poco al nuevo entorno.
Cuando llegue la hora de cenar, hay una recomendación que no falla: probar un casado. Arroz, frijoles, carne o pescado, plátano maduro y ensalada se combinan en un plato sencillo pero lleno de identidad. Es mucho más que una comida; es la primera toma de contacto con los sabores y la esencia de Costa Rica.









