Arrancamos nuestra aventura en Dublín, una ciudad donde la historia convive sin esfuerzo con la modernidad. Cada esquina guarda un relato y cada fachada parece tener algo que contar. Aquí sentirás ese ambiente tan único que mezcla tradición, literatura y una energía que engancha desde el primer paseo.
Subiremos a un autobús para realizar una panorámica completa de la ciudad, siempre acompañados por un guía experto que nos ayudará a poner en contexto cada lugar. Durante el recorrido veremos los grandes imprescindibles: el imponente Castillo de Dublín, las majestuosas catedrales que perfilan el horizonte y esas calles vibrantes que son la mejor carta de presentación de la capital irlandesa.
Al caer la noche, tendrás libertad para vivir Dublín a tu ritmo. Nada mejor que perderse por el animado barrio de Temple Bar, donde los pubs pintorescos parecen sacados de una postal y la música en directo fluye como una extensión natural del espíritu irlandés. Una forma perfecta de cerrar el día entre buen ambiente y ese encanto tan propio de la ciudad.









