La llegada a Bangkok marca el primer gran impacto del viaje. Tras aterrizar, nuestro guía acompañante nos recibe en el aeropuerto y nos acompaña hasta el hotel, aprovechando el trayecto para empezar a sumergirnos en la historia, las costumbres y el ritmo de la capital tailandesa.
Por la tarde, la ciudad se deja descubrir poco a poco. Iniciamos una primera panorámica visitando el impresionante Wat Traimit, hogar del famoso Buda de Oro, una de las imágenes más icónicas de Bangkok. Continuamos hacia el elegante Templo de Mármol, un remanso de calma que sorprende por su arquitectura y su atmósfera serena en pleno bullicio urbano.
La experiencia se completa alrededor de la mesa. Cerramos el día con una comida buffet en un restaurante local cuidadosamente seleccionado, el escenario perfecto para un primer contacto con los sabores de la cocina tailandesa. Noche en Bangkok, con la sensación de que este viaje acaba de empezar… y promete mucho.

