El viaje empieza hoy, con esa sensación tan reconocible de dejar atrás lo conocido para abrir paso a lo inesperado. La rutina se queda en pausa mientras la ilusión toma el control, y cada paso hacia el aeropuerto confirma que la aventura ya está en marcha.
Por delante nos espera un mundo lleno de contrastes, donde los templos dorados, los aromas intensos y los paisajes sorprendentes prometen despertar todos los sentidos. Un destino que invita a mirar con otros ojos y a dejarse llevar por una cultura tan fascinante como distinta.
El vuelo rumbo a Bangkok marca el primer gran salto hacia Oriente. Noche a bordo, kilómetros quedando atrás y la certeza de que este es solo el comienzo de un viaje que irá mucho más allá de lo que imaginamos.









